La Olimpiada de 1968 estaba en puerta y el gobierno en turno no podía permitir reflejar a la opinión internacional la situación complicada en la que se encontraba el país tras una serie de manifestaciones estudiantiles en las que además de alumnos de la UNAM y del IPN, participaron amas de casa, obreros, intelectuales y profesionistas. A 10 días del inicio del gran evento se convocó a un mitin que terminaría en Tlatelolco. La plaza de las tres culturas lucía llena aun así una serie de eventos sospechosos enrarecían el ambiente. Tanques militares, grupos de soldados, personas extrañas con guantes o pañuelos blancos en una mano. El plan estaba en marcha. Las ráfagas de armas de fuego cimbraron la plaza a media tarde, la multitud se dispersaba en una absoluta confusión. Cuerpos tirados, gente corriendo, unos huían, otros perseguían… el operativo de Estado terminó entrada la madrugada del 3 de octubre… detenidos, muertos y desaparecidos aún sin definir fue el saldo de ese evento ...