De un tiempo para acá la brutalidad policial dirigida hacia los afrodescendientes en Estados Unidos aumenta más, con casos ejemplo como el del joven Fredie Gray, el cual falleció en un hospital debido a las heridas producidas por los agentes que, se supone, están para “servir y proteger”. Tras su arresto, el cual se llevo a cabo con incontables irregularidades, desde los golpes propinados a su espalda, hasta la negativa por parte de la misma policía de brindarle atención medica necesaria. Las protestas se han hecho ver, y a partir de éstas, los choques entre policía y la población de Baltimore, una de las que cuenta con el mayor porcentaje de afrodescendientes, no han faltado. Y es de comprender, pues si a esto sumamos los casos de otros jóvenes que en los últimos meses han sido ultimados de forma inhumana en distintas ciudades, pero condiciones similares, tenemos la fórmula para el caos, pues entre todo hay que tener en cuenta que quienes participan en los motines, si bi...